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miércoles 17 de junio de 2009

Agency puts members of the micro-blogging site under the microscope

SOURCE: RESEARCH LIVE

BELGIUM-- Twitter might be all the rage, but many people are still struggling with how best to use the platform. Is it a mini blog? An instant communication device? A promotional channel? Or a link-sharing tool?

Most everyone will give a different answer to that question right now, but Gent-based agency InSites Consulting hopes to get a better overview of the opinions of the site's userbase with its newly-launched Ultimate Twitter Study.

Writing in a blog post, the company said: “Little is known about what people do on Twitter, how they act, why they use Twitter, what they think of the medium, the profile of who they are following and who is following them.”

In a bid to find out, InSites has set up a Twitter profile – @UltiTwitStudy – where it will pose a new question to its followers each day.

First off the block is: ‘What words do you spontaneously associate with Twitter?' Answers have started pouring in, and you can read them all online here.

In the spirit of @researchlive offers the following: confusing, exciting, informative and useful.

Click here for an interview with InSites's R&D consultant Tom DeRuyck.

Author: Brian Tarran

martes 9 de junio de 2009

Getting Ethnographic on Silicon Roundabout


Last year, Dopplr CTO Matt Biddulph coined the term ‘Silicon Roundabout’ in reference to the circular junction at Old Street, home to UK start-ups such as Last.fmMoo and Dopplr. It’s the UK’s very own Silicon Valley.

Although it’s been a year since the initial chatter around the subject, creative design consultancy Schulze & Webb is helping Georgina Voss to carry out some ethnographic research into the culture of the area. If you’re based in the area, grab a coffee and a biscuit with Georgina and have a chat about your involvement and impressions of the area.

More at details here.

lunes 8 de junio de 2009

Digital consumers more loyal to brands



computergamer2.jpg
NEW YORK: "Digital consumers", defined as people who have previously used the internet to buy products or research specific categories, exhibit a greater degree of brand loyalty than the average shopper, Millward Brown says.

Based on over 100,000 consumer interviews in 24 countries, and 8,000 brand assessments, the research firm found that digital consumers have brand loyalty scores that are 15% higher than their "non-digital" counterparts, as well as forming "strong relationships" with more specific properties. 

While digital consumers display heightened loyalty across all sectors, the difference between this segment and the typical consumer peaked at 93% for the airline category, a figure falling to 48% for IT hardware, and 45% for IT software. 

Other areas where this difference was particularly pronounced included fragrances, on 29%, with apparel posting an uptick of 27% among women and 20% among men, while body care recorded an overall improvement of 22%. 

Beer brands also saw an upturn of 12% compared with the norm, with mobile phone handset manufacturers, mineral water and banking brands all on 9%, haircare products on 8%, grocery stores on 7%, and soft drinks on 5%. 

Overall, Millward Brown argues that digital consumers are "simply more interested in brands", a trend that is reinforced as they "develop brand knowledge" through conducting online research. 

As evidence of this, the company reports that "the average difference is higher in categories where there are more digital consumers." 

In terms of individual countries, Japan and Taiwan saw the greatest degree of difference between digital and non-digital consumers, with loyalty levels among the former group some 36% higher than those for the latter. 

Hong Kong, the US and UK were also strong performers, with loyalty scores rising by around 30% among the digital demographic, with Germany, Sweden, Denmark and Korea also up by over 20%. 

Among the lowest performers were Mexico, Russia, Thailand and Hungary, all seeing improvements of less than 10%, falling to a low of just 2% in China. 

Internet penetration levels seem to have little influence on the overall situation, as, for example, India and Canada both posted improvements of almost 15%, despite the fact web access rates stand at 10% and 80% in these markets respectively.

While the profile of the average digital consumer varies by category, they are typically "younger, male, affluent and creative types who like excitement." 

Overall, members of this group of web users are also twice as likely to be "transmitters", defined as "knowledgeable category consumers who influence others with their opinions."

Data sourced from Millward Brown; additional content by WARC staff, 08 June 2009

viernes 5 de junio de 2009

Usuario & consumidor ¿es lo mismo?

por Redacción Infobrand

LUNES 17 DE MARZO DE 2008

El analista colombiano, Camilo Herrera Mora, presenta un adelanto de su libro Nuevas Dimensiones y Mediciones de Marcas. Como presidente de Raddar, una empresa orientada al estudio y observación del mercado, plantea una disyuntiva crucial. La disquisición no es menor ya que supone un abordaje diferencial para cualquier estrategia de marketing

Algunas discusiones parecen inútiles, pero en el fondo pueden ser muy valederas; y sin duda este es uno de esos casos. Comúnmente cuando hablamos de consumidores nos referimos a toda persona que tiene relación con un producto o servicio, y en algunos casos reconocemos que en el caso de los servicios somos usuarios.

Consumir es agotar, acabar, eliminar, finiquitar un objeto. Usar es aprovechar, emplear, utilizar, disfrutar un servicio. Esta es la gran diferencia entre consumidor y usuario, y por ende la génesis de las dificultades de las estrategias de mercadeo.

Entre necesidades y disponibilidades

Las personas son sujetos bajo el escenario del mercado; si bien teóricamente hablando las sociedades modernas han luchado por el reconocimiento del individuo y su libertad, en el ámbito de un mercado están sujetas a por lo menos tres condiciones de compra. Si la necesidad de comprar un bien o servicio establecida por la persona es muy alta, indudablemente esta pierde su libertad, y se convierte en un “necesitado”; ahora bien este “necesitado”, requiere que lo que necesita esté disponible en el mercado, de lo contrario no podrá suplir su necesidad y se verá abocado a sustituir la satisfacción de su necesidad por la segunda o tercera mejor opción de satisfacción. Ahora bien, si logra encontrar lo que necesita, debe tener la capacidad de compra para poder obtenerlo y saciar su necesidad.

Tres dimensiones

Esta cadena lógica no sólo nos demuestra que la libertad de la persona está limitada en el mercado, sino que en la primera instancia el sujeto es un comprador que racionaliza sobre tres dimensiones para hacer una compra: necesidad, oportunidad y capacidad de compra. El comprador lo que busca es satisfacer su necesidad con la mejor opción a su alcance y a su gusto. Solamente después de haber comprado el producto o servicio requerido, el comprador se convierte en consumidor o usuario.

Doble rol

Toda esta lenta y aburrida reflexión filosófica llega al punto fundamental, ¿somos consumidores o usuarios?; inicialmente nos veríamos tentados a afirmar que somos consumidores de producto perecederos como las manzanas y usuarios de servicios como la telefonía. Y seguramente después de pensar un poco más intuiremos que en productos como la ropa somos usuarios-consumidores, ya que usamos la ropa hasta que la desechamos. En este mismo sentido, comprenderemos que el ser consumidores “a medias” de un producto, es un problema ambiental; por ejemplo, cuando compramos ropa y dejamos de usar bien podemos venderla, regalarla o botarla a la basura aumentando el problema de basuras en el mundo.

Cuando somos consumidores estamos relacionados con el producto el tiempo que duremos consumiéndolo, y nuestra experiencia con él nos motivará a recomprar o no este bien; por el contrario en el caso de un servicio, nuestra relación es más frecuente y nuestra recompra esta limitada al contrato que tenga este servicio o a nuestra experiencia con el. Sin duda existen casos particulares que fácilmente se salen de este esquema como el servicio de peluquería, más en los servicios de uso frecuente es así.

Sobre gustos la marca pesa

Así, nuestra experiencia con el producto y el servicio es la que garantiza que continuémoslo usando. A manera de ejemplo, la sed es una necesidad general y que es fácil de conseguir y sin duda relativamente comprable; entonces ¿por qué compramos una marca de gaseosa y no otra?, seguramente ambas valen lo mismo y tienen la satisfacción asegurada. Sin lugar a dudas el gusto individual tiene mucho que ver en esto pero no es la variable fundamental de decisión.
Igualmente, ante un mercado de servicios no monopolizado, la recompra del servicio se da ante la necesidad del mismo, la oportunidad de hacerlo y la oferta de precio, más los valores agregados por cada uno de los proveedores nos ayudan a tomar la decisión de compra, siempre y cuando nuestra experiencia de uso haya sido positiva.

Entre la necesidad y la marca

Lo que nos lleva a que si el producto o el servicio no cumplen con su promesa de satisfacción y aportan una buena experiencia al “necesitado”, este no lo volverá a comprar. Ante esto es claro que todos somos necesitados, compradores, consumidores y usuarios de muchas cosas, pero el consumo de un producto no nos da una experiencia por el simple hecho de satisfacer nuestra necesidad. Lo que realmente somos al final de toda la cadena racional del mercado, es que somos usuarios de marcas.

La marca no la podemos consumir ni eliminar ni anular, y es uno de los factores fundamentales en el momento de la decisión de compra, ya que en el momento de haber encontrado el satisfactor y tener la capacidad de comprarlo, la decisión final la toma las buenas emociones que la marca nos puede aportar. Estas emociones pueden ser sociales, si es la primera vez que usamos la marca y ha sido recomendada por alguien, por un grupo o la misma publicidad; y son individuales cuando las volvemos a comprar por el beneficio recibido.

Como el linaje

Las marcas terminan siendo el apellido de las cosas y por esto las reconocemos y las respetamos; comprendemos su tradición, su origen y su valía, y nos queda fácil identificarnos con ellas y desear ser como ellas, o ser parte del ámbito que ellas plantean.
Así es que la manzana comprada a buen precio en un supermercado, sin lugar a dudas nos quita el deseo de comer, pero no logramos distinguir si el uso de la manzana nos aporta identidad o satisfacción poscompra. Por el contrario si compramos una Coca Cola sabemos que somos parte de una comunidad joven que busca la alegría de la vida, la cual bien puede ser estimulada por la cafeína contenida en el producto asegurando el cumplimiento de la promesa, ya que esta nunca fue que quitaría la sed, más si que refrescaría.

El sueño cumplido

Esta forma de ver los productos y la aproximación del comprador al mercado es lo que ha dinamizado las condiciones de oferta y demanda. Hoy el necesitado busca las tres condiciones de compra, la satisfacción de la promesa y la identidad aportada, o el “sueño de la marca”, si esto se cumple tendremos usuarios fieles y no leales, como ocurre en el caso de ciertos servicios, donde nuestra lealtad radica en que no podemos desvincularnos del contrato, estando en presencia de una total pérdida de libertad.

El libre mercado y la competencia son escenarios para que la libertad de las personas les permita acceder a la mejor opción para la satisfacción de sus necesidades, si este se limita o sesga, el usuario no estará libre ni satisfecho, y por ende sin lugar a dudas la marca saldrá maltratada, como ocurre con los monopolios estatales.

Misión a cumplir

Una de las claves de la buena experiencia de marca es el nivel de precio, no el precio en si mismo. El usuario sabe que la marca tiene una utilidad por su venta, y la marca sabe que el usuario tiene un beneficio de satisfacción; entonces la marca le debe demostrar que el beneficio de usuario es por menos igual al diferencial de precio y costo; el caso de un chocolate es perfectamente claro. Si producir un chocolate y distribuirlo vale 8 pesos y el precio de venta es de 10, la marca debe lograr que el usuario sienta que la satisfacción ha sido de por lo menos 2 pesos. Sin duda se preguntará como equiparar estas afirmaciones, pero la respuesta es simple: si como usuario he logrado una experiencia poscompra estoy percibiendo utilidad. Si yo consumo la chocolatina quedo satisfecho, más si la regalo a una mujer, sin duda los beneficios percibidos serán superiores. En ambos casos la experiencia de uso cumple la promesa de la marca.

La marca es hoy en muchos casos la necesidad misma, y si logramos que el mercado de compradores se convierta en usuarios de nuestra marca, habremos sido parte fundamental del logro de la satisfacción de las personas y de alcanzar su felicidad, cualquiera que esta sea.


Por Camilo Herrera Mora


Autor del libro “Nuevas Dimensiones y Mediciones de Marcas” y presidente de Raddar

camiloherrera@raddar.net, Bogotá DC, Colombia

http://www.raddar.net/

miércoles 3 de junio de 2009

Social media boosts Indian sales for P&G


ProcterandGamble.jpg
MUMBAI: Procter & Gamble, the consumer goods giant, used social media to boost sales of its Gillette razor brand in India after ten years of static growth, a result the company attributes in large part to starting a "conversation" among consumers. 

According to a presentation given by Lucas Watson, global team leader for Procter & Gamble's digital business strategy, at the The CM Summit in New York, the Cincinnati-based firm used a "mix of paid media, earned media and social elements all working together" to grow sales.

However, Watson also argued that "it was adding the social mix that unlocked the value add" after a decade of negligible expansion in the country.

When P&G bought Gillette in 2005, the company was the market leader in India, but 90% of consumers used double-edge razors, or did not shave at all.

This meant that was a gap in the market for Gillette's Mach III triple-edge razor, but the product was sold at a considerable premium, and the category was considered to be low-interest by most men.

Procter & Gamble first commissioned a survey about shaving from Nielsen, which reported that clean-shaven men were both more likely to be promoted at work, and regarded as being more attractive by members of the opposite sex.

Based on these findings, the company created a Facebook page that allowed consumers to discuss these findings, based on the idea that to "debate, discuss and argue is in the blood of Indians." 

As well as generating strong coverage in newspapers, on television and on the internet, Mach III sales increased by 40% in the first few months following the launch of the campaign.

Watson argued that the last of these results is by far the most important, as if "I tried to take my Facebook fans to the bank ... they wouldn't take them."

Data sourced from eConsultancy; additional content by WARC staff, 03 June 2009

lunes 1 de junio de 2009

Web 2.0 a ‘post-recession brand saviour’

User-generated content key to generating sales, says Experian

UK-- Brands that exploit the world of user-generated content could fare better coming out of the recession than those whose relationships with consumers remain purely transactional, according to a new report from Experian. 


Citing Hitwise data, Experian says that UGC websites drew in 138 per cent more visitors than transactional websites in March 2009. It also claims that brands that have incorporated UGC and social networking elements into their sites are experiencing increased web traffic and conversion rates.

The research shows that 40 per cent of consumers now believe “that most companies are not fair to consumers.” Experian believes that UGC sites will thrive in this environment, as users seek the recommendations and opinions of others before making a purchase decision, rather than relying on the claims of advertisers.

However, Robin Goad, research director at report contributor Hitwise, sounded a note of warning to firms eager to jump on the UGC bandwagon: “Companies must be aware that, while customers are willing to participate and comment online, they don’t always do so within the defined limits. 

“Vocal customers can be advocates, but they can also be detractors, often more willing to share bad experiences than good ones. The big challenge for brands in the post-recession environment will be to encourage delighted customers and advocates to make themselves heard by providing the right forums and rewards.”


Author: Marc Brenner

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Published on the 29th May 2009

FUENTE: http://www.research-live.com/

Los principios del nuevo marketing

Reconocer que el poder ahora lo tiene el consumidor y apuntar directamente al público objetivo, son algunos de los principios a considerar.

Fuentes: alzado.org Y Theslogan Magazine

El profesor de la Universidad de Northwestern, Philip Kotler, expone diez principios para la nueva era del marketing, en donde la inmediatez de la información ha cambiado completamente nuestros hábitos de compra. Ponga atención:
1- Reconocer que el poder, ahora lo tiene el consumidor.

Los consumidores están bien informados acerca de la mayoría de productos sobre los que están interesados, por lo que la venta debe basarse en el diálogo y el marketing en conectar y colaborar, no en vender con un monólogo.

2- Apuntar directamente sólo al público objetivo

Se debe buscar un nicho de mercado, y luego asegurarse de que hay mercado para ese nicho.

3- Diseñar las estrategias de marketing desde el punto de vista del cliente

Una vez claro el nicho, debemos centrarnos en la propuesta de valor ofrecida, diseñar una campaña para comunicar esa propuesta, y no las características del producto.

4- Focalizarse en cómo se distribuye/entrega el producto, no en el producto en sí

Preguntarnos si podemos encontrar una forma de redefinir nuestra red de distribución y entrega, para ofrecer mucho más valor al usuario.

5- Acudir al cliente para crear conjuntamente más valor: el rol de la empresa ha cambiado

El nuevo Marketing, o Marketing Colaborativo, debe centrarse en coolaborar con el cliente para que juntos, creen nuevas y únicas formas de generar valor. Para ello propone que establezcamos diálogos con nuestros clientes y con las comunidades de consumidores de nuestros productos.

6- Utilizar nuevas formas de alcanzar al cliente con nuestros mensajes

Sobre todo vigilar mucho a los clientes insatisfechos, ya que Internet permite que se pueda llegar a mucha gente, y estos clientes pueden hacer mucho daño si no son tratados adecuadamente.

7- Desarrollar métricas y analizar el ROI (Retorno de la Inversión)

Disponer de un cuadro de mandos que nos ofrezca una visión exacta de cómo están evolucionando cada uno de los factores que intervienen en el proceso de ventas.

8- Desarrollar marketing de alta tecnología

Aunque la alta tecnología es necesaria, no lo es en el mismo grado para todas las empresas. No consiste solamente en implementar un CRM o un ERP.

9- Focalizarse en crear activos a largo plazo

Existen factores clave para crear activos a largo plazo, entre ellos ser honestos con nuestra marca, con los clientes, mantener buenas relacciones con los accionistas y ser conscientes de nuestro capital intelectual

10- Mirar al marketing como un todo

El marketing afecta a todos los procesos de una empresa y esto es lo que debemos transmitir en nuestra compañía. Las decisiones afectan a los clientes, a los miembros de la empresa y a los colaboradores externos. Juntos deben definir cuál será el mercado al que se dirige la empresa. Juntos han de descubrir cuales las oportunidades que aparecen en el mercado y juntos deben descubrir qué capacitaciones e infraestructura será necesaria para llevar todo a cabo.

sábado 30 de mayo de 2009

Cómo construir una marca personal a través de las redes sociales

En 2007, Jim MacMillan estaba en la cima de su profesión. Él era fotógrafo de prensa y había ganado un Premio Pulitzer, que compartió con otro compañero, por las fotos obtenidas en las zonas de combates más intensos de Iraq. Entonces comenzó a preguntarse qué futuro le reservaba aquella profesión. En la redacción donde trabajaba, en Filadelfia, la caída drástica de ingresos había provocado la dimisión de varios profesionales. MacMillan participó entonces en una conferencia de BlogWorld y volvió decidido a reinventarse a través de las redes sociales.

Desde entonces, MacMillan se ha convertido en un importante usuario de las redes sociales y con ello ha conseguido ganar nuevos fans para su fotografía. Su caso no es único. Los últimos años, profesionales creativos —músicos, escritores y artistas, entre otros— han descubierto que es posible llegar a un público implicado proporcionando acceso gratuito a su música en MySpace. Es posible también conquistar un público lector en todo el país a través de los blogs. Ahora que la economía está hundida en una recesión, mucha gente se pregunta cómo divulgar noticias sobre sí mismas y con eso descubrir nuevas oportunidades de empleo por medio de las mismas técnicas de branding usadas por las empresas.

“Comprendí que el valor real de un nuevo perfil de medios, o mejor, de medios sociales, consiste en compartirlo con un público online”, dice MacMillan. Cuando todavía era empleado del Philadelphia Daily News, MacMillan lanzó una web personal —jimmacmillan.net— para mostrar fotos con vínculos a las historias publicadas en el periódico. Siguiendo el ejemplo de otros muchos profesionales, él también creó un perfil en FacebookTwitter y en todas las redes que conocía, es decir, cerca de unas 40 en total.

Finalmente, llego a un acuerdo con el periódico, recibió una indemnización y apostó todo en las redes sociales. Hoy, cuenta con cerca de 14.000 seguidores que leen sus posts en Twitter —un número que iguala al de algunos famosos— y mantiene contacto con cerca de 475 amigos en Facebook. En su opinión, hoy llega a un público mayor que en la época en la que trabajaba en el Daily News, pero admite que su nueva actividad genera un retorno financiero suficiente sólo para el “gasto del almuerzo”, principalmente a través de anuncios en su blog (que recibe visitantes venidos de sus posts en Twitter). Pero, al expandir su red, MacMillan dice que cuenta también con perspectivas prometedoras de trabajo mejor remunerados en empresas, inclusive en algunas que desean recibir orientación para actuar en el segmento de redes sociales.

De acuerdo con Jonah Berger, profesor de Marketing de Wharton, la utilización de las webs de redes sociales, o de una nueva iniciativa de medios, como los blogs, puede ser muy útil para el profesional que piensa en reconfigurar su carrera, de manera que adquiera un nuevo perfil. “Las personas van a pasar a verlo en ese nuevo papel”, dice Berger. “Con la creación de links fuera de la empresa, usted puede cambiar su imagen respecto a otras personas.

Sin duda alguna, la recesión —que costó a la economía americana más de cinco millones de empleos, inclusive cerca de 1,5 millón de trabajos cualificados— ha dado un nuevo impulso al arte de las redes entre los trabajadores que ven sus empleos amenazados. Tal y como informó recientemente The New York Times, el interés por el encuentro tradicional cara a cara de los grupos de redes de ejecutivos —incluso entre aquellos que aún reciben su nómina— se ha disparado en los últimos meses.

Las redes sociales son un factor raro en la economía, ya que parecen estar prosperando en medio de la recesión. MediaPost informó de que las empresas gastaron 2.200 millones de dólares en redes sociales en 2008, cerca de dos veces más que en 2007, principalmente con publicidad en webs populares como MySpace y Facebook.

Cambio de juego

Aunque no descarten el valor de las redes más tradicionales, muchos expertos en el arte del marketing personal coinciden en señalar que la rápida escalada de las redes sociales de Internet en los últimos cinco años ha cambiado las reglas del juego. Esas webs permiten a las personas de gustos afines crear conexiones no sólo en el local donde almuerzan, por ejemplo, sino por todo el país y, a veces, hasta en el extranjero, teniendo como resultado oportunidades sin precedentes para que individuos ambiciosos amplíen su lista de contactos, gestionan perspectivas de negocios o incluso desarrollen una nueva carrera.

Inicialmente, fueron en gran medida las clases creativas las que percibieron que el seguimiento online podría transformarse en un seguimiento pagado. Los músicos de rock, por ejemplo, que antiguamente pasaban años intentando cerrar un contrato para un disco con un gran estudio crearon páginas en el popular MySpace, formaron vínculos con los fans online a través de descargas u otros medios que contaron con la participación del público y, finalmente, pasaron a comercializar CDS o canciones individuales a un público fiel.

Scott Kirsner, que escribe una columna diaria para The Boston Globe, ha analizado recientemente ese modelo emergente de negocios para un libro titulado Fans, amigos y seguidores: construyendo un público y una carrera creativa en la era digital. Músicos o autores han conquistado a un público dedicado a través de conexiones sociales y de un diálogo continuo por Internet. Esos admiradores probablemente comprarán el producto en cuestión, porque se sienten conectados personalmente al artista, dice Kirsner.

“Ha habido un cambio de conductas muy fuerte entre los consumidores que solían ver televisión o comprar entradas de cine”, observa Kirsner. “Ese cambio representa el deseo de conectarse al artista y de apoyarlo directamente”. Además de eso, esos seguidores generalmente se convierten en evangelizadores online, esparciendo las novedades del sector a través de redes sociales bastante extensas.

De acuerdo con Kirsner, uno de los mejores ejemplos de marketing personal es Jonathan Coulton, que se describe como un músico “nerd del rock”. Él trabajaba anteriormente como programador informático, pero construyó una gran red de seguidores online a través de la música. Coulton siempre ofrece música gratuita por Internet, permite a los fans crear vídeos de música legales u otras formas de arte en torno a su música. Alguna vez, permitió que sus seguidores contribuyeran con un solo instrumental para una pista que había colgado en su web. Coulton “creó una comunidad en la que él componía mientras otros hacían la publicidad de la música o creaban productos, añadiendo al proceso algo de su creatividad personal”, dice Kirsner.

Hoy, sin embargo, las redes sociales ya no son feudo exclusivo de las clases creativas. Millones de profesionales de empresas participan en sitios webs como Facebook —plataforma que permite a las personas compartir fotos, links o información con una red de amigos y que cuenta con más de 200 millones de usuarios activos en todo el mundo— y LinkedIn, una web de redes con fuerte énfasis en el mundo de los negocios y 35 millones de usuarios. Twitter es cada vez más popular, con cerca de cinco millones de usuarios que intercambian información con su red o con amigos a través de textos limitados a 140 caracteres.

Eric Bradlow, profesor de Marketing y director adjunto del Proyecto de Medios Interactivo de Wharton [Wharton Interactive Media Initiative], ha estudiado durante varios años el marketing personal enfocado a los profesionales del área de servicios financieros, uno de los sectores más afectados por la actual desaceleración de la economía. Él dice que el desarrollo de una “marca” personal puede ser tan importante para un consultor financiero como para un músico de rock. Bradlow es coautor de un libro que se publicará el próximo verano americano titulado Marketing para consultores financieros: Monte su negocio creando una marca propia, conociendo su cliente y creando un plan de marketing.

“Hoy en día, las personas necesitan diferenciarse”, dice Bradlow, cuyo interés por el asunto viene de hace cinco años, cuando supo que el entrenamiento para la formación de profesionales del área de servicios financieros casi nunca incluía información sobre marketing y promoción personal. Bradlow cree que es imprescindible para el profesional del sector financiero —especialmente para los que trabajan solos o administran una pequeña empresa— crear una identidad de marca que convenza a los clientes potenciales a escoger su empresa en detrimento de un gran número de rivales. Él aconseja a los profesionales de empresa que utilicen tres palabras sólo para definir una marca personal, palabras que describan un conjunto de habilidades especiales o simplemente la participación de la comunidad.

“Lo más importante es que tenga coherencia, es decir, que la marca sea coherente en los diversos canales”, dice Bradlow. Esto significa que un profesional que esté queriendo hacer propaganda de sí mismo debe usar el mismo mensaje mientras mantenga contacto con las personas a la hora del almuerzo, mientras esté montando un perfil y comunicándose con amigos por Facebook. También es importante comprender que los diferentes tipos de redes —tradicional o nuevos medios— contribuyen con ventajas y desventajas importantes. Por ejemplo: planeadores financieros que se concentran en clientes del segmento “de jubilados”, tendrán más éxito en la construcción de redes sociales en el club de golf o por medio de referencias dadas por otros profesionales de confianza, tales como abogados, que por el uso intenso de Facebook o de Twitter, que podrían ser inclusive incómodos para los clientes más mayores.

LinkedIn es, de lejos, la red social más popular enfocada al mundo de los negocios —con más de 35 millones de usuarios registrados esparcidos por más de 170 industrias—, aunque sea sólo una web entre tantas otras. Hay otros como Ning, que permite a las empresas específicas crear su propia red social de clientes, empleados y partes interesadas; Ryze, que permite a los organizadores configurar mejor sus listas y horarios; y Xing, cuyo objetivo es conectar gente de empresas con expertos o posibles clientes.

Es igualmente importante conocer las posibles trampas de las diferentes webs de redes online. De modo especial, algunos expertos están preocupados por las redes de negocios de Facebook, porque permite que amigos y conocidos publiquen libremente cosas que van a aparecer también en la página de perfil del usuario. Con eso, se corre el riesgo de que otra persona ponga comentarios inadecuados o fotos que acaben por ahuyentar los contactos profesionales.

“La diversificación de las actividades profesionales del individuo puede acabar mezclándose con las cuentas de sus amigos personales. De esta manera, él queda expuesto en el momento en que alguien decide compartir una información a su respecto o poner algún comentario imprudente”, observa Andrea M. Matwyshyn, profesora de Estudios Jurídicos y de Ética en los negocios de Wharton. Ella recomienda a quien esté buscando empleo que restrinja su búsqueda a webs enfocadas en los negocios, como LinkedIn, que difícilmente someterá al individuo a los mismos riesgos.

Adiós a la fiesta

Matwyshyn dice que la recesión —y el riesgo más acentuado de despidos asociados a ella— puede hacer Facebook aún más arriesgada, en la medida en que los gerentes que toman decisiones sobre despidos o nuevas contrataciones se encuentran cada vez más expuestos a los perfiles online. “En la actual fase de desaceleración económica, se despide a la gente por la foto de alguien divirtiéndose la noche anterior [en Facebook] [...] mientras otra persona amenazada de despido aparece en fotos de familia”. Pero Matwyshyn admite que ella tiene un perfil muy dinámico en Facebook porque lo considera un medio eficaz de hacer contactos o intercambiar informaciones con otros profesores que actúan en su campo de especialización.

A pesar de los riesgos, muchos expertos aconsejan a las personas a que usen Internet y otras herramientas para anunciarse a sí mismas. Ellos observan que, hasta recientemente, los ejecutivos y otros profesionales solían hacer publicidad de sí mismos a través de su currículo y dependían en gran medida de la reputación y del branding de los empleadores para los cuales habían trabajado, algo que ahora tiene menos sentido en una economía turbulenta y con tantos despidos y cambios de empleo.

Peter S. Fader, profesor de Marketing de Wharton y director adjunto del Proyecto de Medios Interactivos de Wharton, dice que la creación de una marca personal es importante en una época en que los consumidores son más escépticos y recogen tranquilidad y confianza. “Antes, las personas tenían un papel más pasivo y aceptaban un determinado producto porque estaba allí a su disposición. Ahora, ellas quieren saber cuál es su fuente de credibilidad y por qué deberían confiar”. Fader dice que ese ambiente permite a un periodista investigativo, por ejemplo, adherirse a patrones profesionales de alto nivel a través de su relación con el público lector de un modo que él clasifica de “popular. Encuentro que es genial”.

La construcción de una identidad online lleva tiempo. Berger observa que, inicialmente, distribuir algo gratuitamente siempre ayuda a conquistar seguidores, aunque sean algunas pocas informaciones o conocimiento personal transmitido por medio de posts en blogs o a través de comentarios de Twitter”. Las personas suelen aprobar ese tipo de iniciativas e incluso darse cuenta de que pagarían por ellas si las encontraran en otra web”. De igual modo, una personalidad online que sea atractiva podría ampliar su lista de contactos hasta el punto de incluir en ella personas que podrían ofrecerle oportunidades de trabajo más adelante.

Bradlow cree que es importante llegar a personas que influyen a otras, que recurrirán al boca a boca para difundir informaciones sobre usted y sobre su especialidad entre los contactos de sus incontables redes sociales, un concepto descrito por Malcolm Gladwell en su libro El punto de desequilibrio: “Usted tiene que invertir en las personas adecuadas, construir un ejército del boca a boca”, dice Bradlow. “Todo el mundo debería tener una lista de 20 a 30 personas que se comportarán como si fueran sus embajadores”.

Para alguien —un mando medio, por ejemplo— que levante dudas en cuanto a sus habilidades especiales para crear una marca personal, Bradlow destaca que tal esfuerzo exige menos habilidades y más entrenamiento especializado, quien sabe si la implicación filantrópica en la comunidad. Otra cosa que él sugiere a quien está llegando ahora al marketing personal, sea online o no, es paciencia. “El branding es algo que no viene necesariamente acompañado de retornos de corto plazo, se trata de una inversión de largo plazo. ¿Por qué Coca-Cola gasta cientos de millones de dólares en publicidad? No se trata de aumentar las ventas, y sí de crear una conciencia de marca”.

Pregunte a MacMillan, que está haciendo publicidad online de sí mismo y de su premio de fotografía. Él sabe muy bien, y aprendió a duras penas, cuanto tiempo tarda en obtener retorno financiero. “No estoy intentando sustituir los ingresos de mi trabajo con los ingresos obtenidos directamente de mi blog, porque eso no está sucediendo”, dice. “Lo que hay es un ingreso secundario”.


Publicado el: 06/05/2009

jueves 28 de mayo de 2009

Improving Market Research in a Recession

Editor's Note: Harvard Business School professor John Quelch writes a blog on marketing issues, called Marketing Know: How, for Harvard Business Online. It is reprinted on HBS Working Knowledge.

Recession-challenged consumers are buying less, looking for deals, or switching to different brands, product categories, or stores. Some are even changing long-held attitudes toward consumption. To many folks, filling the home with more stuff or keeping up with the Joneses is no longer appealing.

As a result, the degree of uncertainty in business and consumer markets has soared. Yet, to conserve cash, most firms are reducing spending on the market research that would help manage that uncertainty. In the United States, spending on market research has dipped for four consecutive quarters, and chief marketing officers don't expect the situation to turn around soon. Most big consumer marketers are seeking to shave 10 to 20 percent off of research budgets.

In flush times, a rising tide of consumption can compensate for less than optimal branding, positioning, pricing, or segmentation. That is certainly not the case now. At the same time that marketers must pare down research expenditures, they face added pressure to secure high-quality data and insights.

I recommend that CMOs take the following seven steps to minimize .... 

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Continue reading: http://hbswk.hbs.edu/item/6183.html

martes 26 de mayo de 2009

ETHNOSNAKER: Ethnographic reading list

Ethnographic reading list (http://www.ethnosnacker.com/2009/05/ethnographic-reading-list.html)
THANKS TO SIAMACK SALARI 















Last week I posted a discussion/question on Linkedin asking you to recommend books on ethnographic research. Thank you to all who replied. I am sharing for the benefit of all. If you would like to add to this list please send me your suggestion for inclusion. 


Qualitative Data by Auerbach and Silverstein. Been using the method for qualitative user research among staff and clients of multinationals for years. Best presentation of the systematic application of the method. Recently used it to create hypotheses about perception of internal publications in a bank. These can open the road to new ways of publishing internally.

 

I like Research Methods in Anthropology H. Russell Bernard. He is on his 4th ed. now.

 

I really enjoyed Peter Metcalf's They Lie, We Lie: Getting on with Anthropology


And, for methods: Ethnography in Organizations by Schwartzman


 

Doing Anthropology in Consumer Research by Patricia L. Sunderland and Rita M.Denny.


 

(Paper) Contextmapping: experiences from practice by FROUKJE SLEESWIJK VISSER!, PIETER JAN STAPPERS, REMKO VAN DER
LUGT


 

Design Research: Methods and Perspectives by Brenda Laurel


 

(Paper) Persuasive Encounters: Ethnography in the Corporation by Brigitte Jordan and Brinda Dalal

 

Ethnography: Step by Step, by David Fetterman (Sage Publications)
Making Sense of Qualitative Data, by Amanda Coffey and Paul Atkinson (also Sage)

lunes 25 de mayo de 2009

The 10 Commandments of Community Management

Focus Groups are not (always) the issue

It is too easy to highlight any methodology by comparing it to focus groups - eg focus groups bad - twitter/neuroscience/ethnography/online good. You can replace the contrasting noun with whatever methodology is fashionable or new. (Though new gives us an opportunity to do things differently from before - we just don’t have to forget what we have learned in the past few decades). This simplistic opposition ignores the following:

Fit for task - no methodology is great for every brand, every business objective and every target group. There is a whole range of different ways to tackle marketing issues through research methodologies.

It’s a skill to observe as much as it is a skill to listen. - Being able to truly hear what is being communicated, through both non-verbal and verbal communication takes real skill, and is not the same as watching evening television. It’s also quite hard to observe, most people in situ just see what they are shown.

Qualitative is more than focus groups - if you think qualitative = focus groups you need to get out more; read more and experience more.

Any methodology can be done badly - if you think bad focus groups are painful, you might not have experienced really bad ethnography. Hours can pass by in an extremely clean house, with 18 client attendees, a large video camera, a translator and a very polite participant with lots of interested neighbours. Semiotics can be obtuse, communities can be very noisy, and neuroscience can be an expensive lesson in the obvious.

These same methodologies can transform businesses - it’s rarely (just) about the methodology. But it’s a human thing to attach to a methodology rather than to the underlying thinking that has happened.

Online qualitative doesn’t mean going back to direct questions - whether it’s qualitative or quantitative; there are valuable lessons learned over the last century about what does or doesn’t work.

This doesn’t mean focus groups are inherently good, or that we need more of them, rather the debate should be around methodology for purpose.

This entry was posted on Monday, May 18th, 2009 at 3:15 pm and is filed under qualitative research. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Software for Qualitative Research: how about social web apps?

I was recently working on a systematic review and wanted to use a qualitative data analysis software to get some of work done. The work was essentially mining through a large volume of text, identify patterns of information, classify (code them), put them into nodes, and then analyze the output.

I wanted a software that had good features, was reasonably cheap to work with and would meet requirements. What was available?

I looked at NVivo & Atlas.ti. Both are great piece of software, but both are very expensive to licence. Both are great to try out, and while Nvivo is time bound, Atlas.ti restricts the documents one could use for some real work. There may have been other commercial software that might let me do my work, but I did not know them.

Then I looked at what was available in Open Source. Searched Sourceforge (http://www.sourceforge.net) and found out about weft qda (http://www.pressure.to/qda)/. Weft is a good software, open source and free, and one can use Ruby to do some programming to extend it further. I did not have the time to do the necessary programming and wanted to get on with the job. However, weft is good but does not support everything I want to do and then all things do not work as well. In weft qda, you can create nodes and set up your codes and export them to another document and write up your paper, but it's not nearly as sophisticated as nvivo, for example.

At that point, I started exploring the idea of combining web services like annotation services (en.wikipedia.org/wiki/Web_annotation), tagging (eg diigo), tagging and marking (eg tumblr, for instance), and online mind mapping (eg xmind)? I was wondering if one could do a mashup of all these components (based on their APIs) and then the resulting software would let the pieces to be ported to either an online word processing program like Google Docs or another word processor and be made ready for presentations?

Would be good to hear about your ideas.

/Arin

miércoles 13 de mayo de 2009

Lo que importa ahora son las tribus.

Leading tribes, cultivating a movement

This is the second of my favorite talks coming out of this year's TED conference.  Seth Godin takes us through his ideas about leading tribes.  I think he does a fabulous job of describing a different way of leading, a way that seems like the perfect fit to our highly networked, interconnected, and (potentially) interdependent world.

His three questions at 14:15 are priceless.

You can't manage a movement.  But you can lead one, even cultivate one.  Don't be a sheepwalker -- try and lead the tribe that matters most to you.

Fuente: http://metacool.typepad.com/metacool/

CMO 2.0 Influencer Conversation with Rob Kozinets, Marketing Professor at York University and author

Reblogged from: http://www.marketingtwo.net/


For my first CMO 2.0 Influencer Conversation, I spoke with Rob Kozinets, a professor of marketing from York University in Toronto, about communities, consumer tribes and word of mouth marketing – not surprising considering that Rob was the editor ofConsumer Tribes, a collection of research papers on consumer tribes, recently finished a book on word of mouth, and is one of the few researchers looking at the practice of business through the eyes of an anthropologist/ethnographer (among other things).

We started the conversation by talking about the disconnect between the world of academics and the world of business, especially as it relates to marketing. It is an unfortunate fact that many mistakes could be avoided if marketers were making informed decisions based in part on some of the recent findings in the fields of behavioral economics, anthropology, complexity theory, sociology, and psychology.

One of Rob’s main themes is that consumer learning, opinions and transmission of influence happens in smaller groups - hence the idea of tribes. Today’s tribes have looser affiliations and are more hedonistic in nature than ancient tribes. They are nomadic by  interest, rather than geography, and centered around expertise and commercial culture. Consumer Tribes are also not typically focused on a single brand but rather on a whole group, a whole culture or lifestyle, or a set of activities.  Another challenge for marketers, according to Kozinets, is that consumer tribes don’t typically develop long-lasting relationships. Even some of the stronger tribes, like the Star Trek groups that were so popular in the 90’s, aren’t as active anymore - people move on as they get more options. It would actually be interesting to see if the Harley community is still as strong as it used to be. People move in and out of consumer tribes, and the tribes seem to have a natural life and death cycle - including a revival stage sometimes.

Of course, most marketers don’t think of their customers as tribes yet, or don’t realize the enormous impact that successful customer communities can have, so for many of them this is an non-existent problem.

According to Rob, one of the big problems with communities is that companies are setting them us expecting fixed ROI. In reality the measurement of the the impact of communities is very hard. They are hard to set up, take time to take off, and are challenging to maintain. And, as Rob points out, a lot of the successful community marketers have had their communities formed for them by their customers - much like Harley.
We also talked about the proliferation of special interest communities sponsored by various companies - e.g., small business focused communities, of which there are dozens. Obviously members will not want to belong to multiple small business communities, so what then? Consolidation, with most members gravitating towards the most successful small business community, or further fragmentation, with more user-driven communities aggregating around micro objectives? It’s hard to predict where we will see consolidation vs. fragmentation of communities as we do not quite understand how people move in and out of those spaces.

An interesting concept which Rob brought up was “share of community time,” which, in a way, is a measurement related to John Hagel’s Return on Attention (John has also agreed to conduct a CMO 2.0 Influencer conversation with me - stay tuned for a date). The problem with calculating share of community time is that there is a huge spread in the estimated number of people who participate in communities - between 100M and 1b.

Other things we talked about include:

  • The role of payments and incentives in communities
  • Whether online focus groups are stretching the possibilities of online community environments
  • How to engage with your detractors as well as your champions
  • How, if you are going to open things up, you should have a strategy to deal with criticism that will come
  • The pros and cons of having a neat classification system for communities based on the different needs that they are trying to solve
  • How community organizers need to think about members first and brand second

We also touched on word of mouth and how most marketers expect word of mouth to amplify their message, when in reality most word of mouth will transform your message.

As usual, you can listen to the podcast below, and we will be releasing transcripts soon.

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Universal Mccann International Social Media Research Wave 3

From: mickstravellin, 1 month ago



This is the Social Media Research done by Universal Mccann including 17,000 people in 29 countries

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