Creación de Memes dentro y fuera de los blogs... y sus aplicaciones al marketing

Por: David Rojas Elbirt y Pablo Sánchez Kohn

David:

Lo que hacen los blogs, es generar realidades paralelas dentro de la Matrix de nuestro "mundo real", y a veces logran traspasar el "Blotrix" (Matrix de los Blogs) y contagiar al mundo real.

¿Cómo lo hacen? A través de los memes.¿Qué es un meme?Primero en inglés (idioma en el que se escribe más del 50% aunque menos del 90% de lo que aparece publicado en internet).


A meme is (aquí está la fuente):


An idea that, like a gene, can replicate and evolve.


A unit of cultural information that represents a basic idea that can be transferred from one individual to another, and subjected to mutation, crossover and adaptation.
A cultural unit (an idea or value or pattern of behavior) that is passed from one generation to another by nongenetic means (as by imitation); "memes are the cultural counterpart of genes".


Pablo:

En próximos posts conversaremos sobre los memes y el comportamiento del consumidor... y cómo desde lo cuali-etno se puede detectar tempranamente aquellos memes que posiblemente se conviertan en las "trends" que buscan los "(cool)hunters".

¿Has visto/escrito/pensado algo sobre los memes y el marketing?

¡Compártelo! ¡Comienza difundir-mutar-expandir este meme!

1 comentario:

Victor Allan dijo...

Es sugerente el término "meme", al menos por 2 razones: una global, que es el traer a colación una analogía con la genética, donde leemos expresiones como "ADN cultural"; y otra específica, que es el hecho de distinguirse por su condición autorreplicante.
Respecto de la analogía genética, tengo la impresión de que va en sentido contrario (¡¡¡al de la evolución!!!) porque la forma en que funcionan los genes ha resultado ser mucho más compleja de lo que se pensaba. Ciertamente no se trata de "programas" informáticos como los conocemos. De lo que se trata es de pasar de la lógica al ADN (que sería un programa informático, basado en cierta lógica, aunque muy complejo)y luego, dando este paso por entendido, pasaríamos del ADN a la comprensión de la cultura (y entonces esta sería también un programa, quizás menos complejo que el ADN pero más que la lógica). A la inversa, creo que la evolución del conocimiento apunta a que la lógica y la matemática son usos especializados del lenguaje y, por tanto, se puede decir de éste lo mismo que ordinariamente se dice del cerebro: sólo usamos un pequeño porcentaje de su potencial. Ampliar nuestra comprensión es abrirnos a nuevas formas de significación (y de pensar) y esto convierte a la semiología o semiótica en la ciencia llamada a conducir esta expansión.
La genética de los seres vivos implica algo así como un lenguaje químico que efectivamente es más complejo que los actuales programas. El punto es que quizá entendamos mejor el lenguaje de lo que entendemos el ADN, y la genética tal vez pueda beneficiarse más de una analogía lingüística, que la lingüística (y afines) de una analogía genética. O quizás el beneficio sea escaso en ambos sentidos.
Sobre el segundo punto, la capacidad de autorreplicación es una propiedad muy atractiva como medio de discriminar las ideas fértiles de las estériles, pero me temo que incurre en la misma tautología que se le atribuye a la teoría de la selección natural. Un meme es un meme porque se autorreplica, pero ¿por qué lo hace? Sabemos esto como hecho posterior y no porque distingamos las propiedades que hacen de un meme un autorreplicante. Probablemente la respuesta está más en el ecosistema que al interior del propio meme. Pero se me ocurren un par de condiciones obvias que favorecen la replicación: la sintonía de una idea con procesos inconscientes que están buscando expresión y por ende están emergiendo como necesidades, y la capacidad de expresarse de manera concisa conservando su significación (más simbólica que racionalmente).
Esto plantea de inmediato un problema económico: qué comunicar, es una pregunta que nos abre a la amplitud del inconsciente, donde el riesgo es que fracasemos en tocar el fondo y nos quedemos con una respuesta superficial, sustitutiva; cómo comunicar, es un desafío que nos lleva a minimizar la expresión con un máximo de eficacia, donde el riesgo es que finalmente se entienda otra cosa. No quiero extenderme más sobre esto, pero el origen y desarrollo de la religión cristiana (así como del marximo o el psicoanálisis) son ejemplos de autorreplicación a gran escala donde podéis apreciar este problema económico (y político).